Farmacología
Correo Farmacéutico
Semana del 9 al 15 de mayo de 2005
La llegada del mosquito tigre pone
en alerta a la Generalitat de Cataluña. La Generalitat de
Cataluña, a través del Departamento de Medio Ambiente y el de
Salud, ha puesto en marcha, coincidiendo con la llegada del
calor, una campaña de prevención contra la propagación del
mosquito tigre, ya que se trata de una especie que apareció el
pasado verano en la zona y se prevé que vuelva esta temporada.
Con dicha iniciativa la Generalitat pretende combatir de manera
efectiva la expansión de este insecto, especialmente en los
lugares donde sus larvas crecen: los sitios donde se estanca el
agua. El problema que conlleva este mosquito,
originario del sureste asiático, explica la Generalitat, son
las molestias provocadas por sus picaduras que, aunque no
son peligrosas, son muy superiores en número
a las del resto de las especies. En países tropicales y
subtropicales puede ser agente transportador de diferentes tipos
de virus, sin embargo, en estas latitudes esto no ocurre.
Pero, además de prevenir su expansión es importante evitar su
picadura, para lo que se puede utilizar uno de los métodos más
comunes: los repelentes. Un campo en el que,
según Salvador Giménez, médico de familia y director del
Centro de Salud París, en Barcelona, lo más nuevo es el
principio activo icaridín, que cuenta con dos ventajas
importantes: eficacia medida en horas, con una tasa del 95 por
ciento de efectividad durante ocho horas, lo que permite que en
condiciones normales se tenga que aplicar sólo una vez al día,
y seguridad en cuanto a su uso, avalada por una batería de
estudios de la protección del medio ambiente y de la
Organización Mercedes Camps, vocal de Dermofarmacia del Colegio
Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. Los repelentes, añade,
aplicados sobre la piel, forman una película que, como su propio
nombre indica, no matan al insecto, sino que dependiendo del tipo
de sustancia que contengan tienen un efecto disuasorio en él u
obstruyen el sensor que permite a estos insectos detectar la
presencia humana. Pero ni todos los mosquitos son iguales ni
tampoco todos los repelentes lo son. Éstos, explica Camps,
pueden ser químicos (de síntesis), como la
dietilmetil-benzamida (del diez al cuarenta por ciento), el
ácido piperidincarboxílico (del diez al veinte por ciento) o la
permetrina (entre el 1,5 y el cinco por ciento), o naturales,
tales como el aceite de citronela o de ecucaliptus o la albahaca.
El más efectivo y duradero, añade la vocal, hasta ocho horas,
es la dietil-metilbenzamida o DEET, considerado,
según ella, el repelente de referencia y comúnmente utilizado
para repeler mosquitos, garrapatas, pulgas y moscas, pero que no
tiene efectividad con las avispas y abejas.Los derivados de
plantas son eficaces pero su efecto no dura más de dos o tres
horas, con lo que hay que repetir su aplicación transcurrido ese
tiempo, afirma. Sin embargo, el DEET, añade, es el más efectivo
cuando se trata de combatir especies de mosquitos tropicales.
Pese a todo, y según la especialista, en estos últimos casos no
hay que confiar sólo en el repelente, ya que, además, es
conveniente el uso de métodos barrera tales como mosquiteras,
ropa adecuada y la colocación de mallas protectoras en las
ventanas. Además de los productos ya comentados, concluye Camps,
existen repelentes de dudosa eficacia como algunos dispositivos
electrónicos y la vitamina B1 (Tiamina), aunque éstos, recalca,
no se ha demostrado que realmente sean efectivos.
Los insectos son atraídos por estímulos visuales, térmicos y olfatorios, explica. Algunos consejos para evitar las picaduras producidas por mosquitos. Aplicación uniforme: Hay que extender el producto repelente por todas las partes del cuerpo que vayan a estar expuestas, también en la cara y el cuello. No es suficiente aplicárselo en la cara interna de las muñecas o en sitios puntuales porque el efecto no se expande. Primero en las manos: La forma de aplicar el producto es, primero, rociarse las manos y después frotarse el resto de la piel. Este consejo es especialmente importante en los niños, ya que al no dárselo directamente es más fácil aplicarlo y más seguro. Sin embargo, es importante no untarlo en las manos de los más pequeños para que no lo chupen. Siempre lo último: El repelente de mosquitos es el último producto que hay que aplicarse en el cuerpo, después del maquillaje, colonias, desodorantes, etc. Antes de salir: Este tipo de producto hay que extenderlo, a diferencia de las cremas fotoprotectoras, inmediatamente antes de la exposición a los mosquitos porque el olor del producto es lo que los repele y con el paso del tiempo va desapareciendo.. Una y otra vez: Hay que aplicarlo una vez y a las ocho horas volver a hacerlo. También se pueden dar algunos casos excepcionales en los que hay que aplicárselo más a menudo: por ejemplo, si se suda mucho, si ha llovido o si se ha dado un baño, caso en los que el repelente se habrá eliminado. Siempre informados: Hay que leer siempre las indicaciones del producto porque la protección depende de la concentración. Por ejemplo, en los infantiles la concentración debe ser más baja y en los tropicales justo lo contrario. Vestir de claro: Porque es un color que atrae menos a estos insectos.
EL OLFATO DE LOS MOSKITOS
Los moskitos - en realidad las moskitas, pues sólo pican las hembras para producir huevos - encuentran a las víctimas por su olor. Se sienten atraídas por una concentración de los diferentes productos k las personas eliminan por la piel. Los repelentes crean una barrera y producen un olor k no resulta atractivo para la moskita. Los compuestos más comunes son: DEET y derivados naturales como la citronela o el eucalipto.