El moskito Tigre en
España
Agencia EFE.
Mide 5 milímetros, es negro con rayas blancas, vive en zonas con agua, pica, a diferencia de su "primo" el mosquito común, sólo de día y su aguijón puede atravesar la ropa y, a pesar de que su hábitat era Asia, llegó hace un año a Cataluña y amenaza con extenderse a toda España.
Se trata del mosquito tigre (Aedes
albopictus), detectado por primera vez en Cataluña,
en San Cugat del Vallés, en agosto de 2004, y que se suma a
especies invasoras como el visón americano, el mejillón tigre,
el pato malvasía jaimacensis, o la cotorra argentina.
Hay muchas posibilidades de que se propague por toda España,
excepto en las zonas desérticas
"Tras la experiencia italiana,
donde el mosquito está muy extendido, hay muchas posibilidades
de que se propague por toda España, excepto en las zonas
desérticas, porque allí no sobrevive", explicó Roger
Eritja, entomólogo del servicio de control de mosquitos del Baix
Llobregat (Barcelona) e iniciador del proyecto de búsqueda de
este insecto en España.
Actualmente, es la Generalitat de Cataluña la que se está
encargando de la situación porque considera que el problema
"ya está superando el ámbito de lo municipal", según
Eritja.
La dificultad para exterminar al insecto, contra el que se
utiliza sobre todo la bacteria Bacillus thurigensis y cobre
metálico, radica en que es una especie con un rango de
adaptabilidad muy alto.
Aparece en el medio rural y urbano sin
distinción, siempre que haya contenedores abandonados (latas,
jarrones o bebederos) y sitios umbríos donde se acumule el agua
de lluvia o de riego.
En las grandes ciudades, advirtió Eritja, pueden aparecer en
lugares como los cementerios, donde los floreros de las tumbas
son "un lugar idóneo" para que pongan sus larvas.
Pone sus larvas, entre 40 y 80, en envases que contengan agua. El
mosquito tigre, con franjas blancas a largo de todo el tórax y
sus largas patas, pone sus huevos, entre 40 y 80 cada vez, en
envases que contengan agua y es en este medio en el que se
desarrollan las fases de larva y pupa, hasta que finalmente se
transforman en adultos.
No vuela lejos de su criadero por lo que la mejor manera de
controlarlo es tirar cualquier envase en el que se pueda
almacenar agua de lluvia, por ejemplo.
Picaduras muy agresivas y persistentes
La diferencia principal de este insecto con el mosquito común es
que vuela y ataca a sus víctimas durante todo el día,
y por la noche se refugia en la vegetación.
Evitar sus picaduras, que suelen ser en las extremidades
inferiores, es "casi imposible" y además son "muy
agresivas y persistentes", ya que provocan fuertes dolores e
inflamaciones así como reacciones alérgicas.
Su mayor riesgo radica en que puede convertirse en portador del
dengue y la fiebre amarilla. El riesgo de su propagación reside
en que puede llegar a convertirse, como ya ha sucedido en el
sudeste asiático, en portador del dengue y la fiebre amarilla,
además de transmitir enfermedades víricas a los animales.
No saben con certeza cómo llegó hasta Cataluña pero como sólo
vuelan entre 100 y 150 metros, se especula que llegó
desde Italia con el transporte internacional de neumáticos
usados, un hábitat ideal ya que en ellos se acumula materia
vegetal en descomposición y agua.
En España viven varias especies de mosquitos que tienen
costumbres parecidas a las del mosquito tigre, por ello Eritja
recomienda en caso de duda recoger ejemplares y enviarlos en un
recipiente, sin alcohol u otros conservantes, al servicio de
control de mosquitos del Baix Llobregat o al Laboratorio de
Entomología de Majadahonda (Madrid).